Wiki CreepyPasta
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Abrí los ojos lentamente y miré el reloj, aún era de noche, alargué mi mano hacia el bote de píldoras localizado en

mi mesita de noche.

Sentí como si la distancia entre el bote y yo fuera infinita, por mas que estiraba mi brazo, no podía alcanzarlo, me inquietaba no sentir la presencia familiar de aquel frasco.

Después de varios minutos forcejeando me rendí, frustrada, me levante con la intención de recogerlo yo misma, me llevé una sorpresa al no encontrarlo en su lugar habitual.

"¿Lo habré dejado abajo?"

Con ese pensamiento bajé las escaleras decidida, en general soy muy olvidadiza por lo que no me alarmaba por accidentes como este, lo que si me resultaba raro era haber visto el dichoso frasco antes de acostarme.

Con todos esos pensamientos en mente baje las escaleras, la cocina se sentía algo...fría, pensé que serian efectos de mi mente por lo que no les di importancia.

Al fin encontré el frasco, me acerque con la intención de tomarlo hasta que algo llamo mi atencion:

A un lado del frasco vi un sobre, no uno cualquiera, era de color negro y estaba exquisitamente decorado con relieves y diseños variados, el detalle mayor era la cara de un ave, su pico era la forma de abrir el sobre.

No entendía que hacia ahí.

Lo abrí y vacié el contenido: una diminuta hoja de papel, tenia algo escrito, tras mucho forzar la vista logre leerlo, no tenia sentido.

"¿Hoo?"

Escuche como algo rasgaba la pared, era metálico y pesado, luego de unos minutos se detuvo, entonces escuche otro sonido también metálico: un ligero roce contra el piso.

Atemorizada tome un cuchillo de la cocina y me puse en guardia.

Podía escuchar ruidos provenientes de el pasillo frente a mi, pero no podía distinguir nada, se oía raro, como si algo se clavara en las paredes, solo que muy ligero.

"¿Que demonios?"

Algo negro cayo sobre mi derribandome, unos centímetros frente a mi cara se hallaban los dos lentes de unas gafas de nieve negra.

"Demasiado fácil"

El hombre (o lo que fuera),dio una voltereta hacia atrás incorporándose, era mas alto de lo que esperaba, blandiendo mi cuchillo trate de seguirlo.

Era inútil, vestido de negro en esta penumbra, era imposible verlo, vi una figura a mi izquierda y trate de clavarle mi cuchillo.

falle, escuche una risa apagada a mi derecha, harta sonreí al encontrar el interruptor de la luz, entonces la encendí.

La cosa no estaba donde se suponía.

Volví a escuchar la misma risa y voltee, estaba detrás, sentado como burlándose de mi.

"¿Que quieres?"

Alzo su cabeza y me miro, fijo su vista en mi cuello, aquella visión me estaba incomodando mucho, asinque sin pensarlo me lance contra el sin fijarme en las garras que tenia en sus guantes.

Ni siquiera lo vi moverse, sentí algo atravezandome, mire hacia abajo y descubrí horrorizada como una especie de tentáculo negro brotaba de mi abdomen, alrededor, la sangre chorreaba de la herida, tenia muchas ganas de llorar, dolía, en verdad dolía.

El hombre se puso frente a mi, pude ver como el tentáculo negro brotaba debajo de su abrigo, probablemente de su cuerpo y también lo pude apreciar bien: era largo y delgado, su apariencia me recordaba a un alambre de espino, ya que el tentáculo tenia filosas espinas brotando de sus lados pegadas horizontalmente a el.

El hombre parecía disfrutar mi dolor, cuando se canso, vi como desanudaba su bufanda dejando al descubierto un trapo negro de forma triangular que acto seguido también retiro junto con sus gafas y su capucha.

Su piel era pálida como la nieve, su pelo algo largo y del mismo color fúnebre de su traje, uno de sus ojos, el derecho se mostraba visible, el otro estaba cubierto por un mechón de pelo, su iris era de un tono carmesí, su expresión parecía serena.

Entonces su expresión cambio, abrió la boca mostrando unos perfectos colmillos, el impulso revelo su ojo oculto.

Era horrible, en contraste con la blancura del otro, este era negro, pero no completamente, una iris roja apareció en su centro.

Salto encima de mi derribandome y retirando su tentáculo, ya en el suelo fijo su vista sobre mi.

"Lo siento, pero estoy sediento, debiste dejarme...solo"

Fijo su horrible ojo negro en mi, me sentí débil, las fuerzas me abandonaban, ya rendida, quede completamente sumisa.

El otro deslizo su lengua entre sus labios con lascivia, abrió la boca para mostrar sus colmillos y bajo lentamente.

El mordisco fue agradable, pero mejor fue la sensación que lo siguió, se detuvo y volvió a mirarme.

"Ahora tengo hambre"

Trate de zafarme pero algo en su mirada me detuvo, debía alime.., no, no podía, era enfermo, pero debía hacerlo, quería hacerlo,la influencia de su ojo era demasiado para mi, ahora debía servir de alimento.

Detrás de el, las sombras se arremolinaban en ocasiones fundiéndose con su cuerpo, lentamente los vi salir.

Esta vez no era uno, eran cuatro, idénticos, como si tuvieran vida propia se acercaron a mi y cada uno envolvió un brazo o pierna mía.

Me elevaron, frente a mi quedo aquel joven que parecía disfrutarlo, siguió mirándome fijamente, entonces volvió a hablar:

"Una lluvia de sangre expiara vuestros pecados, agradece no vivir para verlo"

Los tentáculos empezaron a tirar, mi piel comenzó a tensarse, por muy raro que parezca, ya no sentía nada...

Owl miro las cuatro partes de el cuerpo de la mujer que yacían desparramadas por el piso, la sangre cubría varias partes de el suelo.

Se inclino y tomo un trozo de carne frente a el.

Era dulce, sabia mucho mejor cubierto de sangre, no se había equivocado, aunque ya era mayor la mujer, definitivamente era un excelente aperitivo.

Se levanto sintiendo una presencia a sus espaldas.

"Ha llegado la hora: El viene"

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